REVIEW: Rahsaan Patterson - "Wines & Spirits"
RAHSAAN PATTERSON
Wines & Spirits
DOME Records
Valoración: 7,5/10
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Éste es un trabajo de un artista que siempre ha estado fuera de la órbita de las grandes cifras de ventas (salvo en su imprescindible primer trabajo).
Rashaan es una especie de outsider en el mundo de la música, circunstancia que ha ayudado al hecho de que sus discos sean más valorados en el Viejo Continente que en su tierra de nacimiento. Su compleja personalidad y esos tics de artista que no acepta que nadie ajeno a su círculo de confianza (Keith Crouch, Jamey Jaz…) se entrometa en su trabajo le han llevado a una posición casi de artista de culto.
El disco empieza con unos arreglos deudores del mejor Stevie Wonder en "Cloud Nine", lo cual augura funk a la antigua usanza. Pero cualquier previsión es inválida tratándose de este vocalista neoyorquino: "Delirium" mezcla un ritmo actual con una especie de sample añejo, en "Feels Good" encontramos al Rashaan de las grandes ocasiones con la compañía de una guitarra acústica y un chasquido de dedos.
"No Danger" es una canción pegadiza de este estilo que tan bien encarna Rashaan; sin embargo, con "Pitch Black" adopta ese lado bizarro al que en ocasiones es tan aficionado.
"Time" cuenta con la colaboración de un desconocido Johnny Onyx, quien nos recuerda en su estilo a la órbita de Outkast.
Pasado el ecuador del disco, nuestros labios empiezan a unirse y nuestra cabeza enfila el groove de los grandes discos, y con "Water" y un ritmo apropiadamente líquido nos sumerge en sus introspecciones más íntimas.
En "Deliver Me" da rienda suelta a su falsetto y dibuja un tema cuando menos original, "Oh Lord" y "Higher Love" se encargan de colocarle en la senda divina con dos temas tan diferentes como interesantes y "Stars" pone el broche con una canción que mantiene el tipo y nos hace saltar alguna lágrima. Pero la sonrisa se apodera de nosotros al comprobar que Rashaan sigue vivo y dando guerra.
Autor: Miguel Caamaño (mcaamano@urbanmusiconline.net)
Rashaan es una especie de outsider en el mundo de la música, circunstancia que ha ayudado al hecho de que sus discos sean más valorados en el Viejo Continente que en su tierra de nacimiento. Su compleja personalidad y esos tics de artista que no acepta que nadie ajeno a su círculo de confianza (Keith Crouch, Jamey Jaz…) se entrometa en su trabajo le han llevado a una posición casi de artista de culto.
El disco empieza con unos arreglos deudores del mejor Stevie Wonder en "Cloud Nine", lo cual augura funk a la antigua usanza. Pero cualquier previsión es inválida tratándose de este vocalista neoyorquino: "Delirium" mezcla un ritmo actual con una especie de sample añejo, en "Feels Good" encontramos al Rashaan de las grandes ocasiones con la compañía de una guitarra acústica y un chasquido de dedos.
"No Danger" es una canción pegadiza de este estilo que tan bien encarna Rashaan; sin embargo, con "Pitch Black" adopta ese lado bizarro al que en ocasiones es tan aficionado.
"Time" cuenta con la colaboración de un desconocido Johnny Onyx, quien nos recuerda en su estilo a la órbita de Outkast.
Pasado el ecuador del disco, nuestros labios empiezan a unirse y nuestra cabeza enfila el groove de los grandes discos, y con "Water" y un ritmo apropiadamente líquido nos sumerge en sus introspecciones más íntimas.
En "Deliver Me" da rienda suelta a su falsetto y dibuja un tema cuando menos original, "Oh Lord" y "Higher Love" se encargan de colocarle en la senda divina con dos temas tan diferentes como interesantes y "Stars" pone el broche con una canción que mantiene el tipo y nos hace saltar alguna lágrima. Pero la sonrisa se apodera de nosotros al comprobar que Rashaan sigue vivo y dando guerra.
Autor: Miguel Caamaño (mcaamano@urbanmusiconline.net)

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